Covadonga Barreiro
12 Octubre - 11 Noviembre 2008
Posibles e imposibles construcciones de uno mismo aborda la imagen del cuerpo como símbolo y metáfora referida de forma recurrente a nociones como alteridad o identidad; una identidad entendida en tanto que proceso constructivo en constante cambio, activo y frágil. Tomando como punto de referencia estético y significativo representaciones humanas artificiales –marionetas- hablamos de la animación de cuerpos carentes de vida a través de la intervención de una persona; aún más, nos referiremos a la posible adquisición de autoconsciencia de los mismos.
Es siempre el cuerpo de un “yo” quien aparece en escena, un cuerpo no sólo estético o poético sino también ideológico, pues la concreción en el propio cuerpo de la artista no puede sustraerse al hecho de que el protagonismo de las imágenes es acometido por un sujeto femenino. Esta circunstancia matiza y connota de forma decisiva fotografías donde la identidad de una muñeca o princesa es sustituida por la imagen del “uno mismo”. La manera en que se asume dicha posición, en este caso, estaría no sólo mediatizada sino también dirigida por la instancia superior que encarna el manipulador: la misma persona que el propio títere (de nuevo el “yo”).
La sugerencia de la duplicación de la persona encarnando dos posiciones no sólo diferenciadas sino contrapuestas -manipulador y manipulado-, plantea el conflicto, una suerte de tensión latente que se mantiene suspendida en la oscura atmósfera de las imágenes.