Posibles e imposibles construcciones de uno mismo aborda la imagen del cuerpo como símbolo y metáfora referida de forma recurrente a nociones como alteridad o identidad; una identidad entendida en tanto que proceso constructivo en constante cambio, activo y frágil. Tomando como punto de referencia estético y significativo representaciones humanas artificiales –marionetas- hablamos de la animación de cuerpos carentes de vida a través de la intervención de una persona; aún más, nos referiremos a la posible adquisición de autoconsciencia de los mismos.